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Sobre la conservación de la cerveza…

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Para el equipo de Sir Hopper, es fundamental que, cada vez que tomes una pinta o una lata de nuestra birra, la encuentres fresca, aromática y lo más parecida a como estaba cuando salió del fermentador que la acunó durante un mes – ¡y a veces más! -.

Para que esto sea así, necesitamos entender cuáles son los factores que van a influir sobre el estado de esa cervecita y cuáles son las condiciones más apropiadas para su conservación, porque teóricamente la cerveza caduca.

Pero la cuestión es más compleja, porque no es que se vuelva insegura para beber, sino que comienza a tener un sabor desagradable. Por eso te dejamos algunos tips para saber por cuánto tiempo esa cerveza se va a conservar lo mejor posible.

¿Cómo es eso que mi cerveza se vence?

La cerveza es un alimento elaborado con ingredientes vegetales orgánicos que, eventualmente, comienzan a descomponerse. Es cierto que algunas particularidades de la birra nos dan ventajas: contiene alcohol, el pH es bajo y el lúpulo es un conservante natural con características antimicrobianas. Además, trabajamos minuciosamente en los diferentes procesos de elaboración y envasado, para evitar incorporar la menor cantidad de aire posible así conserva por más tiempo su verdadero sabor.

Lo queramos o no, en cada uno de estos procesos se escabulle el oxígeno. Y es éste el responsable de que, con el tiempo, la cerveza se vaya oxidando, lo que trae aparejado ciertos sabores y aromas en nuestras birritas que antes no estaban. Este proceso se conoce con el nombre de “oxidación” por lo cual, una vez que comienza, vamos a ir encontrando aromas y sabores rancios, como a cartón.

Dependiendo de los ingredientes que tenga cada cerveza en particular, también pueden asomar notas dulces, a grano, a caramelo y a toffee, sobre todo en cervezas maltosas. En cervezas con mucha carga de lúpulos, la oxidación va a afectar los aromas cítricos, florales o tropicales que alguna vez sentimos, desintegrándolos con el paso del tiempo. Por último, si la luz o algún rayo de sol osan posarse sobre la lata, estos rayos ultravioletas van a reaccionar con los elementos químicos del lúpulo produciendo cierto “sabor a zorrino” y ¡por supuesto que no queremos ese gustillo! Por esta razón, se suelen utilizar botellas marrones o latas que, si bien no bloquean por completo el paso de la luz, son mejores que una transparente.

Ahora bien, un gran aliado para enlentecer este proceso es la temperatura. A mayor temperatura, mayor es la velocidad de oxidación, por eso SIEMPRE hay que mantenerla fría la mayor cantidad de tiempo posible.

¿Cómo conservo mejor mis tesoros?… digo, ¿mis latas?

Lo mejor para nuestra cerveza es almacenarla por poco tiempo en un lugar oscuro y fresco. Siempre hay que intentar darle un lugarcito en la heladera, nada le sienta mejor que ese lugar. Si no hay ningún recoveco posible, la siguiente opción es dejarla en el sótano, o en un armario fresco donde no llegue la luz del sol.

En otras palabras, podés repetir el poema que alguna vez escribió una cerveza:

Para mayor placer

guárdeme siempre en la heladera

que no nací para dormir en la alacena

Para hacerlo lo más gráfico posible, te dejamos una regla sobre la vida útil de la birra:

Regla 3/30/300:

Una lata de Sir Hopper almacenada a 37°C durante 3 días es equivalente a una almacenada a 22°C durante 30 días, o una almacenada a 2°C durante 300 días

Sobre la fecha de vencimiento

Habrán podido observar que todas las latas tienen una fecha impresa en la base de la lata o en la etiqueta misma. Es una fecha estimada en la que, como cervecería, evaluamos que los sabores y aromas van a conservarse como lo pretendíamos.

Hay diferentes maneras de establecer esta fecha. En nuestro caso, en el fondo de la lata vas a poder ver el día en que envasamos esa cerveza. A partir de esa fecha, estimamos que, hasta los 180 días o los 6 meses, nuestra cerveza se va a conservar como pretendemos, ¡siempre que se mantenga la cadena de frío!

Mantener la cadena de frío

es lo único que va a garantizar que, cada vez que abras una cerveza, la encuentres fresca y aromática.

¿Qué me contás de las cervezas añejadas intencionalmente?

Es cierto que hay algunos tipos de cervezas que desarrollan aromas y sabores que no se logran de otra manera más que con el paso del tiempo, pero siempre y cuando la receta esté pensada para ello y que se hayan conservado de manera correcta.

Pero que esta particularidad no te haga olvidar la regla general: como cervecería, enlatamos y embarrilamos la cerveza cuando creemos que está en su punto justo, por este motivo, siempre es mejor que la tomes lo más cerca posible a la fecha en la que fue elaborada. Y esta regla aplica también a ciertos estilos que son de guarda, porque incluso en estas cervezas, la cervecería ya las añejó el tiempo que consideró necesario para estar óptima, para que refleje lo que quisieron mostrar.

Recordá: ¡Nuestra cerveza no mejora con el tiempo!

Cuando sea así, te vamos a avisar…

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Hola, cómo estas? soy Juli! Aqui espero tu mensaje mientras disfruto de una birrita...